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Sistema de lecho móvil (MBBR)

Los lechos fluidizados son reactores trifásicos gas-líquido-sólido, formados por un conjunto de materiales de pequeño tamaño (generalmente serán anillos de plástico de formas diversas, como el BIOFILL® tipo C), en cuyas paredes se adhiere la biomasa. El relleno flota y se mantiene en movimiento continuo sumergido en el agua residual, a una velocidad lo suficientemente elevada como para provocar movimiento de toda la masa que está contenida en el lecho, tal y como muestra el vídeo adjunto. En un lecho fluidizado, la mayor parte de la biomasa se encuentra adherida en el material de relleno, siendo muy pequeña la fracción que se encuentra en suspensión.

Para lograr las velocidades de flujo necesarias, se realiza una recirculación de parte del efluente y una agitación complementaria. La corriente líquida formada por la recirculación, la alimentación y la aireación, se realiza por la parte inferior del reactor.

El sistema de lecho fluidizado, se ha demostrado extremadamente eficiente, superando en un elevado porcentaje los rendimientos de los sistemas de tratamiento de biomasa en suspensión y de los sistemas anaerobios, los cuales presentan un crecimiento muy lento de la biomasa. Los reactores de lecho fluidizados permiten trabajar con cargas volumétricas muy altas, superando todos los tipos de digestores empleados en el tratamiento anaerobio de aguas residuales.

Las ventajas que presentan los reactores de lechos fluidizados son:

  • La adhesión de los microorganismos a los elementos de soporte, crean lo que se conoce con el nombre de biopelícula, así se consigue alcanzar concentraciones elevadas de biomasa activa con la consecuente intensificación del proceso y reducción del volumen físico del reactor.
  • La retención de la biomasa sobre el soporte evita que ésta sea eliminada fácilmente del reactor.
  • La velocidad de transferencia de materia entre las partículas y el fluido es alta comparada con otros modos de contacto.
  • Es necesario poco personal de operadores para mantener estos sistemas en buen funcionamiento.

Su aplicación es importante en plantas de nueva creación, en ampliación de plantas existentes, en plantas domésticas compactas y en sistemas terciarios para la eliminación del amoníaco.